Viernes 19 Oct 2018
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La jueza Alaya finalmente ha hecho justicia para los andaluces pidiendo la imputación de los últimos dos ex presidentes de Andalucía.

El tema de los EREs se ha convertido ya en el mayor escándalo político de la historia de la Democracia española. El PSOE andaluz debe pagar por todo el dinero que presuntamente  ha robado de las arcas públicas. Han fingido expedientes de regulación falsos y se han beneficiado de ello fraudulentamente sindicatos y gente de dentro del PSOE.

Mientras la jueza Alaya hace público durante el día de ayer su auto, se estaba produciendo en Andalucía la investidura como presidenta de la Junta de Susana Díaz sucediendo a uno de los posibles imputados.

Ante esta situación Rubalcaba lanza balones fuera atacando con sus respuestas al partido del Gobierno ante la falta de argumentos para defender la no implicación de su partido en el mayor caso de corrupción política de nuestro país durante la Democracia. Como bien señaló Saénz de Santamaría un partido no puede mantener siempre el mismo discurso debido a que puede haber noticias como esta que haga que se le "caiga" el discurso.

La justicia española debe esclarecer y juzgar cuanto antes a todos los responsables de lo que era una red de "prácticas mafiosas" para esquilmar las arcas del estado en su propio beneficio y en detrimento de los intereses de los ciudadanos.

Esta trama implica ya a cerca de un centenar de imputados en el mayor caso de corrupción española que incluye también nombres tan relevantes como los ex consejeros Magdalena Álvarez (ministra durante el Gobierno de Zapatero) y Antonio Fernández; seis viceconsejeros entre ellos Antonio Lozano que aún mantiene su cargo.

Es vergonzosa la postura que mantiene Izquierda Unida, actual socio del Gobierno andaluz, así como los sindicatos mayoritarios, CCOO y UGT (también implicados actualmente en casos de corrupción y presunta malversación de fondos públicos) haciendo un doble discurso y gala de su hipocresía al condenar la corrupción y pedir transparencia mientras mantienen una actividad totalmente opaca de sus cuentas.

El Partido Popular muestra con hechos su política haciendo públicas sus cuentas  y poniendo en marcha la ley de Transparencia para que todos los ciudadanos tengan constancia a qué se destinan los fondos públicos. A pesar de que la oposición no hace otra cosa que poner palos en las ruedas a la actividad del Gobierno, la mejoría se está empezando a notar siendo uno de los últimos indicios la mejora de la prima de riesgo por debajo de nuestro vecino italiano y el crecimiento cada vez mayor de la confianza en nuestros mercados que se está traduciendo en un mayor índice en las exportaciones.

 

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